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Una actividad ideal para las personas mayores

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5 buenas razones para practicar Tenis de Mesa (ping pong) a partir de los 65 años



1 - Es el deporte con menor riesgo de lesión

No es lo mismo un esguince a los 15 que a los 65. Por eso, una de las grandes razones por las que el tenis de mesa es uno de los mejores deportes para los mayores de 60 años es que es el que tiene menos riesgo de lesión. 

Todos los jugadores pueden jugar a su propio ritmo, sin necesidad de tener un determinado nivel de forma física o muscular. Cualquier persona de cualquier edad puede probarlo. 

Además, si dos adultos de la misma edad y con la misma experiencia en este deporte juegan al ping pong por parejas, pueden adaptarse mejor y progresar o ganar en forma al mismo tiempo.


2 - Mejora la agilidad y el equilibrio

Uno de los problemas de los que más se queja la gente cuando se hace mayor es que nota que su agilidad no es la misma. Es normal que la agilidad sea cada vez menor, sin embargo este declive será más rápido si no se hace nada para detener este desgaste a tiempo. 

En el tenis de mesa, aunque no sufras un gran impacto (a menos que seas un profesional), no dejas de moverte. Por lo tanto, los músculos y las articulaciones se entrenan casi sin darse cuenta, para poder encontrar la postura y el equilibrio necesarios para realizar buenos golpes y responder a los golpes del adversario. 


3 - La coordinación también mejora

Además de la agilidad y el equilibrio, la coordinación juega otro papel importante en esta práctica deportiva.

Se trata de algo imprescindible para jugar al tenis de mesa. Los brazos, las piernas y la vista deben trabajar de forma conjunta para poder seguir buen ritmo en el juego.

Así que las personas mayores que se aficionan al ping pong verán que su coordinación mejora de forma progresiva con el tiempo.


4 - Es una gran medicina para el cerebro

El ping pong supone anticiparse a los saques y remates del oponente. Para que esto sea así, los jugadores usan la corteza prefrontal del cerebro, que a su vez es la que se encarga de la planificación estratégica.

Además, el movimiento aeróbico de la actividad física de este juego estimula el hipocampo, la parte del cerebro que es responsable de la memoria a largo plazo.

El hecho de que en el ping pong se necesiten tomar decisiones estratégicas en muy poco tiempo, hace que se trate de una medicina genial a nivel mental.

De hecho, hay estudios que reflejan que tras jugar al ping pong un tiempo, los pacientes mayores con parkinson notaron una mejoría en el habla y la escritura, además de en la coordinación para vestirse, levantarse o desplazarse. También el temblor de la mano disminuyó.


5 - Un motivo para socializar

No quedarse en casa solo es algo fundamental para mejorar la calidad de vida de una persona mayor. El ping pong es una oportunidad más de socializar con otras personas que tienen la inquietud de mantenerse en forma o simplemente pasar un buen rato, con risas incluidas y una dosis de energía para el cuerpo.


¡Anímate a jugar y regálate salud, te lo mereces!


Por la naturaleza de este deporte, una persona de edad más avanzada verá mejorada su agilidad gracias a la activación de los R.O.T (reflejos osteotendinosos); su equilibrio, gracias al uso casi constante de patrones de propiocepción en extremidades inferiores; su fuerza muscular, debido a la activación controlada y repetida de diferentes grupos musculares y, por supuesto, una mejora de la postura derivada de la reeducación motriz del control del tronco, factor muy trabajado en el TM. Todo lo anterior acaba siendo un trabajo preventivo de lesiones físicas y de accidentes; por ejemplo, los debidos a caídas derivadas de un tropiezo.

Además, a nivel fisiológico, hay otras muchas ventajas. Por ejemplo, la condición cardiorrespiratoria, que se ve mejorada gracias a su mera utilización, como en cualquier otro deporte, si bien en el TM ésta más controlada y tiene menos picos de frecuencia cardiaca o de demanda de oxígeno. Esto último es debido a que la práctica de este deporte, como aficionado, no requiere una exigencia física notable y el sistema cardiorrespiratorio trabaja a régimen moderado en todo momento.